Nuestro Blog / Temas médico-sexológicos /

El Período Refractario

Adroclinica administrador
11/05/2020
2 Comentarios
eyaculación precoz, sindrome metabólico, disfunción eréctil, sexualidad, prolactina

“El hombre sobrevive a los terremotos,
a las epidemias, a los horrores de la enfermedad
y a todas las agonías del alma, sin embargo,
la mayor tragedia de todos los tiempos fue,
es y será, la tragedia del dormitorio”
Tolstoi

 

El Período Refractario

Una de las mas frecuentes quejas que recibimos los especialistas en la consulta sexológica masculina es al respecto de la dificultad del hombre en conseguir una segunda relación sexual luego de haber eyaculado en la anterior, lo que el paciente suele relatar como “me está costando dar la segunda” y que en muchos casos estos pacientes lo toman como una verdadera catástrofe del dormitorio, a cualquier edad, y nos lleva a explicarle que lo que le está sucediendo no es ni mas ni menos que lo natural y que se explica por la existencia del “período refractario”. Veamos.

La Respuesta Sexual Masculina

Entre 1954 y 1964 la pareja pionera de investigadores en sexualidad humana, conformada por el ginecólogo William Masters y la psicóloga Virginia Johnson estudiaron el comportamiento sexual en aproximadamente 700 voluntarios universitarios de ambos sexos, en su laboratorio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, en Saint Louis. En 1966 publican su libro “Respuesta Sexual Humana” donde presentan su famosa curva que muestra el comportamiento común de esta respuesta, tanto en hombres como mujeres y define las cuatro fases de la misma: excitación, meseta, orgasmo y resolución.

Posteriormente, en 1979 Helen Singer Kaplan agrega una fase previa, el deseo, que creemos muy adecuada del punto de vista clínico.

En el caso que nos ocupa, tendríamos así, en la respuesta masculina la siguiente secuencia:
 

Deseo (Libido): es el despertar de la respuesta sexual dado por la atracción erótica que se inicia a nivel de estructuras primitivas de nuestro sistema nervioso central a nivel del sector límbico (tálamo, hipotálamo, núcleos preópticos, etc) pero también interactuando con áreas mnésicas en relación con las experiencias vivenciales almacenadas, fenómeno modulado por las hormonas sexuales principalmente testosterona (excitatoria), prolactina (inhibitoria) y otras sustancias como neurotransmisores (dopamina, etc.).

 

Excitación: el cerebro envía señales por vía de la médula espinal primero y luego por los nervios periféricos a los genitales, donde comienza la liberación de neurotransmisores vasodilatadores y se inicia una importante congestión pélvica con el inicio de la erección peneana, contracción escrotal y ascenso testicular.

 

Meseta: de persistir la estimulación erótica se potencian todos los fenómenos de la fase anterior, aumentan la frecuencia cardíaca, respiratoria y la presión arterial. Se cierra el esfínter interno de la vejiga en preparación para la eyaculación lo que evita que el esperma se dirija retrógradamente a la vejiga o que se emita orina durante la eyaculación, y las glándulas de Cowper secretan un líquido filante y transparente que puede arrastrar espermatozoides de eyaculaciones anteriores, siendo, así, fecundante.

 

Orgasmo: Aumentan los fenómenos de la fase anterior produciéndose la eyaculación por la contracción rítmica de vesículas seminales y próstata que depositan el esperma en la uretra posterior y la emisión al exterior.

 

Resolución: llegado el clímax desaparecen las modificaciones de la fase anterior y pene y testículos vuelven a su situación inicial. El varón presenta el denominado “período refractario”

 

Período Refractario:  es el tiempo comprendido entre la eyaculación y el inicio de una nueva respuesta sexual como la analizada en la curva estudiada, esto es una nueva secuencia deseo-excitación-meseta-orgasmo-resolución, en el cual es imposible lograr una nueva erección y cuya duración aumenta con la edad.

El período refractario o período de recuperación es entonces el tiempo que requiere el hombre luego de haber eyaculado para excitarse nuevamente y volver a realizar el acto sexual completo. Es corto en el hombre joven y sano con una nueva pareja y se va prolongando en el tiempo, tanto más a mayor edad y cuanto mas problemas de salud tiene el individuo. El estrés, problemas hormonales o metabólicos y el uso de ciertos fármacos y tóxicos lo prolongan como así también la disminución del estímulo erótico. En general y si bien existen muchos factores a considerar, este período es corto en el adolescente (minutos), mas prolongado en el hombre adulto (horas) y prolongado en la tercera edad (días).

Ignorar esta respuesta sexual fisiológicamente normal en el hombre es parte del desconocimiento de la generalidad de la sexualidad humana de nuestra sociedad y motivo frecuente de alarma y consulta de estos pacientes. En otras situaciones es la estrategia que utiliza un joven eyaculador precoz para dejar satisfecha a su pareja, habida cuenta que en esta “segunda” demorará mas en eyacular, pero desconociendo la existencia de este período refractario acude a la consulta diciendo “antes era eyaculador precoz y ahora estoy con impotencia”. Nuestra función aquí es simplemente orientarlo que esa es la respuesta fisiológica normal. En el segundo ejemplo, el del paciente con eyaculación precoz, además de orientarlo sobre la respuesta sexual y la existencia del período refractario debemos tratar su disfunción eyaculatoria.

Fisiología

Diferentes sustancias químicas participan de la génesis de este período refractario, neurotransmisores, hormonas, etc. Entre las mas importantes mencionaremos aminas simpaticomiméticas como la noradrenalina responsable de la vaso constricción arterial y aumento de tono de las estructuras eréctiles del pene que llevan a la rápida pérdida de la erección, oxitocina, vasopresina, serotonina y prolactina. La prolactina es una de las principales responsables de este período refractario y en numerosos estudios se la encuentra elevada en sangre luego de la eyaculación siendo así responsable importante del período refractario, somnolencia y la pérdida de libido (deseo sexual) luego de eyacular.

Dr. Jorge Di Iorio

 

Comentarios

Contenido Relacionado

Eyaculación, orgasmo y eyaculación precoz

Seguir leyendo

Las disfunciones sexuales masculinas

Seguir leyendo