Las causas de la disfunción eréctil

Las causas de la disfunción eréctil (impotencia)

Dr. Jorge Di Iorio

Definimos la impotencia como la imposibilidad del hombre para obtener y/o mantener una erección con capacidad de penetrar.

¿Cómo se produce la erección normal?

La erección es un fenómeno complejo en el que intervienen varios factores. Para que ocurra es necesaria la integridad psíquica y orgánica, estando en juego los sistemas nervioso, vascular, endócrino (hormonal) y urológico así como el estado general del individuo, pudiendo verse alterada por causa de fármacos, drogas o tóxicos como el alcohol y el tabaco.

Sistema nervioso y factor neurológico

La erección se inicia por un estímulo erótico (psíquico), a nivel del cerebro y una respuesta neurológica (factor neurológico), que mediará una serie de cambios vasculares (factor vascular).

Factor vascular

Está dado por un aumento en el flujo de entrada de sangre a los cuerpos cavernosos, estructuras eréctiles del pene, a partir de la dilatación de sus arterias y el correcto “relajamiento” de la musculatura lisa de dicho cuerpo cavernoso, necesaria para recibir este flujo sanguíneo. A medida que esto ocurre, estos cuerpos cavernosos se van llenando de sangre y comprimen las venas de drenaje, mecanismo que se denomina de veno-oclusión y uno de los principales responsables de que se alcancen las altas presiones intracavernosas determinantes de la rigidez peneana.

Factor hormonal

Las hormonas son mediadores químicos producidos por ciertas glándulas de nuestro organismo encargadas de controlar o “modular” ciertas funciones. Las hormonas encargadas de controlar las funciones sexuales se denominan hormonas sexuales y son principalmente la Testosterona (principal hormona masculina elaborada por el testículo) y la Prolactina, también denominada “hormona del estrés”, con efecto inhibitorio de las funciones sexuales en el hombre, producida por la glándula hipófisis.

Factor urológico

Principalmente en relación con la integridad de los cuerpos cavernosos, verdaderas estructuras eréctiles del pene, mas frecuentemente comprometidas en los casos de fibrosis (pérdida de la elasticidad de los mismos).

Las causas de la impotencia
Pueden ser psicológicas, orgánicas o mixtas.

Impotencia de causa Psicológica

El factor psicológico está siempre presente; como causa, en el paciente psicológico puro o como consecuencia en los restantes casos.
La impotencia de orígen psicológico es en nuestra casuística el 50% de las consultas por disfunción eréctil.
El componente emocional puede deberse a estrés, conflictos familiares, económicos, depresión, ansiedad, temor al fracaso, falta de autoestima, fobia al acto sexual, miedo al embarazo, complejos como el de pene pequeño y de inferioridad, sentimientos de culpa (infidelidad, divorcio, viudez), mala técnica sexual, represión sexual (religión, ortodoxia familiar), entre otras.
En estos casos son frecuentes el inicio mas o menos brusco en un paciente jóven en relación muchas veces con un desencadenante evidente. Pertenecen a este grupo también la impotencia selectiva en que el hombre no consigue erección específicamente con determinada pareja (más frecuentemente una nueva conquista).

Impotencia de causa orgánica

La impotencia de causa orgánica se caracteriza por un inicio lento y progresivo, frecuentemente en hombres maduros, y puede comprometer uno o varios de los factores anteriormente analizados.
Es en nuestra casuística el 50% de las consultas por disfunción eréctil.

Compromiso vascular

Es el principal factor orgánico causante de impotencia, responsable del 47 % (de las disfunciones orgánicas)en nuestra casuística. Puede ser de tres tipos: arterial, venosa o mixta.

Compromiso arterial

Es la insuficiente entrada de sangre al pene. Las pequeñas arterias encargadas de irrigar el órgano son afectadas por la arterioesclerosis, hipertensión arterial y altos niveles de colesterol, condiciones que interfieren en el normal flujo de sangre al interior de los cuerpos cavernosos, condición indispensable para iniciar la erección.
Los mismos factores de riesgo vascular que a nivel cardíaco producen la obstrucción de las arterias coronarias y un infarto agudo de miocardio, producirán a nivel encefálico una hemorragia cerebral (“derrame cerebral o apoplejía”) y a nivel peneano una impotencia sexual.
Corresponde aproximadamente al 14% de las disfunciones erectiles orgánicas.

Factores de riesgo vascular

Son los ampliamente conocidos: diabetes, hiperlipidemia (alteraciones del colesterol), tabaquismo, alcohol, obesidad, sedentarismo, edad, hipertensión arterial y estrés entre otros.

Compromiso venoso o veno-oclusivo

También denominado de fuga venosa, implica el escape prematuro de la sangre del interior de los cuerpos cavernosos, por incompetencia del sistema de drenaje de los mismos y consiguiente imposibilidad de alcanzar las presiones intracavernosas necesarias para proporcionar una rigidez efectiva.
El 10% de las disfunciones orgánicas responden a esta causa.

Frecuentemente vemos asociada esta patología con otras similares que se caracterizan también por una debilidad primitiva de la pared venosa como várices, hemorroides y varicocele.

La etiología vascular mixta (insuficiencia arterial más fuga venosa) es responsable de el 23% de las disfunciones eréctiles orgánicas.

Compromiso hormonal

Los mas frecuentes son bajos niveles de testosterona, altos niveles de prolactina o ambos simultáneamente, mas raramente alteraciones tiroideas (hipo o hipertiroidismo frecuentes en pacientes portadores de bocio). No debemos olvidar la Diabetes Mellitus, que es en realidad una enfermedad endócrina.
Entre el 6% y el 10% de las disfunciones eréctiles orgánicas son de causa hormonal.

Compromiso neurológico

Las alteraciones neurológicas mas frecuentes son las relacionadas con la Diabetes (neuropatía diabética) y el alcohol (neuropatía alcohólica), ya menos frecuentes la Esclerosis Múltiple, trauma medular (accidentes), y otras.
Son el 28% de las disfunciones eréctiles orgánicas.

Otras causas orgánicas

Una amplia variedad de enfermedades y situaciones están asociadas con impotencia sexual, y en muchos casos se encuentran varios factores en el mismo paciente.
Traumas del tracto urinario inferior con compromiso de uretra posterior y vejiga presentan frecuentemente impotencia secundaria a la lesión neurológica o arterial. Cirugías radicales urológicas o abdominales, como cáncer de próstata o colon, adenoma de próstata o esfinterectomía pueden también llevar a daño arterial o neurológico importante.

Causas propias del cuerpo cavernoso

La más frecuente es la enfermedad de Peyronie, cuya etiopatogenia es la sustitución del tejido fibroelástico eréctil por placas de material hialino – fibrótico con disminución de la capacidad de distención de la túnica albugínea.

Inducidas por drogas o tóxicos

Una de las causas principales de impotencia en nuestra sociedad es el consumo de medicamentos como antihipertensivos, psicofármacos, antihistamínicos, diuréticos y antilipémicos o el uso de drogas como opiáceos, cocaína, marihuana, alcohol, cigarro y fórmulas para adelgazar.

El mecanismo de acción es complejo, pudiendo provocar desequilibrios hormonales, principalmente a nivel de testosterona y prolactina, inhibición neurológica, disminución del flujo sanguíneo efectivo a nivel peneano , sedación y otros efectos aún no conocidos.

Un inicio progresivo, con años de evolución, dificultades en el total de las tentativas, que ocurre con cualquier pareja, orientará a un problema orgánico, aunque habrá siempre un componente psicológico asociado de mayor o menor grado sea como causa, o consecuencia de la disfunción.

Los antecedentes patológicos son de capital importancia. Los factores de riesgo coronario son, como hemos visto, aplicables a todo el árbol vascular, incluso las arterias peneanas.
La hipertensión arterial, además del daño arterial directo suma el efecto deletéreo de la medicación antihipertensiva (alfametildopa, betabloqueantes, diuréticos, vasodilatadores).

La diabetes con sus múltiples compromisos (neurológico, vascular, endócrino, psicológico, medicamentoso ) nos llevará a la búsqueda de componentes orgánicos además del psicológico,muy importante en estos frágiles pacientes. Entre el 30% y el 50% de los diabéticos sufre impotencia.

El alcohol, en cantidad excesiva, puede actuar tanto en el período inmediato por inhibición central, inclusive en el bebedor ocasional, como en el alcohólico crónico por medio de una polineuropatía alcohólica o una alteración del sistema nervioso central.

Tabaco e impotencia

Tabaco e impotencia

Fumar más de siete cigarillos por día presenta conocidos efectos vasoconstrictores sobre las arterias peneanas, además de potenciar la arterioesclerosis. El paciente fumador presenta impotencia 50% más que el no fumador y el 70% de los hombres impotentes son fumadores.

Antecedentes de várices, hemorroides, hernias o pie plano pueden orientar a una debilidad de los tejidos conjuntivos con posible disfunción veno-oclusiva asociada (fuga venosa).

Más de 7 cigarrillos por día prácticamente aseguran impotencia

Existen patologías como gastritis y úlcera gastroduodenal que además de afectar a pacientes habitualmente estresados y ansiosos, son tratados con fármacos que afectan secundariamente la actividad sexual (cimetidina, ranitidina, metoclopramida, ansiolíticos , etc) por medio de diferentes mecanismos, entre ellos, el aumento de la prolactina, (hormona del estrés) también aumentada por los antidepresivos tricíclicos.
Como podemos apreciar las interrelaciones son tan complejas como las causas, y lo habitual en el paciente adulto es la presencia de múltiples factores causales, lo que denominamos de impotencia multifactorial.


Contáctese con Nosotros

Contenido Relacionado

“Neurotripsia” o “Neurectomía”, una cirugía para la Eyaculación Precoz

Seguir leyendo